Una bicicleta eléctrica es una forma cómoda de moverse por la ciudad: el pequeño motor eléctrico ayuda al pedalear y se llega con menos esfuerzo. Pero también tiene inconvenientes que conviene conocer antes de comprarla.
¿Qué es una bicicleta eléctrica?
En la Unión Europea, una bicicleta de pedaleo asistido es la que lleva un motor eléctrico auxiliar de potencia nominal continua de 250 W como máximo, cuya ayuda disminuye progresivamente y se interrumpe antes de llegar a 25 km/h o cuando el ciclista deja de pedalear (Reglamento (UE) 168/2013). Es decir, el motor solo ayuda mientras pedaleas.
Las que superan esos límites no son bicicletas de pedaleo asistido a efectos de ese reglamento, sino vehículos de motor sujetos a homologación.
¿Qué modelo elegir?
Piensa en qué uso le vas a dar: ciudad, carretera o montaña. También en lo que quieres gastar: hay modelos de muchos precios distintos, según la marca, el motor y la batería.
Contras de una bicicleta eléctrica
- Hay que cargar la batería. Si se agota, pedaleas sin ayuda.
- El motor y la batería añaden peso, lo que se nota al subirla por escaleras o meterla en casa.
- Cuesta más que una bicicleta sin motor parecida.
- La batería se desgasta con el uso y con los años, y cambiarla es un gasto.
- Tiene más piezas que revisar: motor, batería y parte eléctrica.
Resumen
Antes de comprar una e-bike, piensa en el uso que le vas a dar, en dónde la vas a guardar y cargar, y en lo que quieres gastar. Comprueba también que es una bicicleta de pedaleo asistido y no un vehículo que necesite homologación.